Ajuste por inflación impositivo

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Por Daniela Kumor

La economía de nuestro país viene observando profundos cambios que han exacervado dos fenómenos ya conocidos para los argentinos la devaluación y la inflación. La combinación de la devaluación y la inflación plantea ciertos problemas en la determinación del resultado impositivo en el impuesto a las ganancias que deben ser analizados para no generar ganancias ficticias.

Desde de diciembre 2017 a la fecha el dólar registró un aumento del 58,48% mientras que, según proyeccciones realizadas por la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas, es altamente probable que la tasa de inflación acumulada trianual permanezca por encima del 100% en lo que resta del año 2018.

En este sentido, en materia contable la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas ha emitido la Resolución Técnica Nº 48 de Remedición de activos para expresar los estados contables en moneda homogénea. Esta resolución establece, por el artículo 4º, su aplicación obligatoria por única vez al cierre del ejercicio que finalice desde el 31/12/2017 y hasta el 30/12/2018 (ambas fechas inclusive).

La Corte Suprema de Justicia de la Nación en el leading case“Candy S.A. c/AFIP y otros s/acción de amparo”, de fecha 3/07/2009, reconoció que la prohibición de utilizar el mecanismo de ajuste por inflación impositivo resultaba inaplicable en la medida en que la alícuota efectiva a ingresar insuma una sustancial porción de las rentas o del capital obtenidos por el contribuyente, configurándose así un supuesto de confiscatoriedad.    

En materia impositiva la ley 27.430 levantó la suspensión que regía en materia de ajuste por inflación del impuesto a las ganancias para los ejercicios fiscales que se inicien a partir del 1/1/2018 inclusive, y en tanto se verifique un porcentaje de variación del índice de precios internos al por mayor (IPIM), acumulado en los 36 meses anteriores al cierre del ejercicio que se liquida, superior al 100%. Para este primer año posterior a la reforma (2018), se aplicará el ajuste si la inflación supera 1/3 de dicha inflación (100%), es decir, 25,9% - ello se debe a la manera de calcular la inflación acumulada, la misma no se suma, sino que se multiplica- porcentaje al que nos estamos acercando.

Sin embargo, esta disposición estaría siendo objeto de una revisión por parte del Poder Ejecutivo, atento a los niveles de inflación alcanzados y a los compromisos asumidos con el FMI. 

Frente al escenario fiscal que plantea este proceso inflacionario y devaluatorio, las empresas se ven obligadas a analizar el impacto que estos fenómenos producen en rubros tales como las disponibilidades, créditos, inversiones e inventarios, con el objeto de considerar la viabilidad de la aplicación de este ajuste correctivo y sus eventuales consecuencias.

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